lunes, 9 de junio de 2008

Artículos (ponencias grupales)

Estimados/as estudiantes: Favor colgar como comentarios la ponencia o artículo elaborada.

5 comentarios:

Yanitzia dijo...

Ponencia
Grupo:
Yanitzia González
Marco Valerio
Laura Carvajal
Silvia Orozco
Ariana Fernández


Taller de expresión creativa: una experiencia diferente.


La naturaleza del niño viene matizada con colores, figuras y formas que son producto de su gran imaginación e inventiva, los niños gozan de una pureza tal, que les permite percibir del mundo, hechos y sucesos que los adultos ignoramos o simplemente pasamos por alto.

Sin embargo no debe ser el caso para los docentes o personas que pasamos largas horas trabajando con los niños y “su mundo”, nuestro llamado es “conocer” cada día más, como es que ellos piensan, sienten y sueñan; esto solo lo podemos lograr creando espacios que le permitan expresarse con libertad y sin restricción alguna. Estos espacios deben transformarse en experiencias significativas, que provean los recursos que inspiren al niño y la niña a ser productores de sus propias creaciones.

Generalmente, cuando el docente realiza actividades lúdicas en las cuales no se usan métodos tradicionales como el cuaderno o el libro, se le estereotipa como un profesional falto de interés y poco ético; sin embargo se ha demostrado que los métodos tradicionales son limitantes que no permiten al niño explorar otras áreas que incentiven su curiosidad, su inventiva y el descubrimiento, tan necesarios para alcanzar la creatividad y la producción original.

Es importante considerar el uso de estímulos adecuados a la edad y contexto del niño, los estímulos pueden venir de innumerables fuentes, está en el docente el utilizar todas las herramientas didácticas necesarias para lograrlo, pero ello requiere de un cambio de mentalidad y una visión ambiciosa, lo que sí es importante es considerar siempre los intereses y necesidades del niño, en otras palabras emprender el viaje del descubrimiento y la imaginación, no como un docente sino como un compañero más.

El taller en el aula escolar

Cuando logramos integrar todas las áreas de aprendizaje que comprenden la educación general básica del niño y la niña, encontramos que el lenguaje es el gran común denominador entre ellas. Este descubrimiento nos permite marcar una ruta hacia lo que deseamos lograr: “la producción y expresión creativa del niño”.

Las áreas que comprenden el lenguaje tienen como objetivo primordial la comunicación, ya sea por medio de la expresión oral, la expresión escrita, la comprensión lectora o el desarrollo de la escucha. El niño puede desarrollarse efectivamente en ellas cuando existen los estímulos adecuados e intencionados, de manera tal que consideren la libertad y el respeto por la persona.

Los talleres son una metodología adecuada para alcanzar estos propósitos, ya que ellos utilizan la dinámica y el juego como la vía que lleva al conocimiento y al aprendizaje. Es importante que su planeación considere la edad del niño, su contexto, sus intereses y sobre todo el aprendizaje que se desea alcanzar.

Al ser una alternativa diferente normalmente deben darse las reglas del juego con mucha precisión y la persona que lo esté guiando debe intervenir lo menos posible con el fin de permitir que el niño se exprese libremente y así lograr su producción creativa.

Es muy importante considerar que el niño experimentará un proceso de descubrimiento de sus propias habilidades, destrezas, conocimientos, sentimientos y emociones, lo que le generará sensaciones como la realización, el fracaso, la impotencia y el logro, entre otras. Por otro lado, el maestro empezará a descubrir de su alumno habilidades, destrezas, situaciones emocionales o sentimientos, que antes ignoraba y se sentirá retado a lograr interiorizar más en el mundo del niño que tiene a cargo, todo esto sin perder la visión del aprendizaje logrado, los objetivos y los contenidos que se deben integrar en sus planeamientos.

Nuestra experiencia se basó concretamente en el “Taller de expresión escrita” que se realizó en la Escuela Bethabá en Curridabat, con niños de segundo grado, en edades comprendidas entre los 7 y 8 años. El cual tenía como objetivo principal
” Estimular por medio del juego la escritura creativa, en los estudiantes del segundo grado de la escuela Bethaba”.

Este estímulo, al que se hace alusión en el objetivo general, es justificado con la teoría de Erick Erickson, en donde dice que los niños en esta edad se encuentran en la etapa conocida como laboriosidad-inferioridad, por lo que los niños no son sujetos pasivos, sino que interactúan dinámicamente a través de sus movimientos, necesidades, intereses y por supuesto su lenguaje.

“La orientación básica en esta etapa gira en torno a la curiosidad intelectual y a la ejecución (hacer cosas, construir). Los niños quieren dominar, manipular…… La etapa es de suma importancia, pues puede dar a los niños los rudimentos y la preparación para trabajar cooperativamente, y para aprender a hacer y construir conjuntamente. Por supuesto, esa preparación se logra siempre y cuando el mundo de los adultos lo permita, lo fomente y le permita al niño y la niña canalizar sus intereses en formas positivas.” (Abarca, S. 2007)


La respuesta de los niños a estos estímulos (juego, la reflexión y el trabajo cooperativo), siempre fue positiva y mostraron mucho interés en lo propuesto durante el taller, por lo que se pudo comprobar la necesidad de crear estos espacios en el diario vivir del aula.

Trabajo cooperativo

Como en este taller también consideramos la importancia de realizar trabajo cooperativo con el alumnado, se dio la oportunidad de que algunas veces fueran los niños, los que eligieran con quien asociarse y otras veces fue el tallerista quien los guió, considerando las observaciones del docente, el cual conoce al grupo y sabe cuáles estudiantes trabajan mejor en equipo.

Específicamente en el caso de nuestro taller, enfrentamos el problema de que los niños no estaban acostumbrados a trabajar en grupo, por lo que algunas de las
actividades implementadas, no cumplieron el objetivo relacionado con respecto a su tiempo de ejecución.

Aunque sabíamos que iba a ser un reto difícil, realizamos nuestro mayor esfuerzo y tratamos de prever algunas situaciones problemáticas entre los estudiantes, como lo fue la distribución de los alumnos en los diferentes grupos cooperativos, para evitar desacuerdos entre ellos, al final se noto un cambio, los niños fueron cooperando y ayudándose mejor entre ellos.

“El reto que plantea el trabajo cooperativo al profesorado, es la resolución de problemas técnicos y relacionales, especialmente cuando el estilo de trabajo es implementado por primera vez. El docente no solo debe plantear el tiempo que demanda la ejecución de tareas individuales, sino también el relacionado con la interacción grupal y la intervención docente. Así, el docente debe prever y planificar su tarea detalladamente a fin de ofrecer un marco adecuado para el trabajo de los alumnos” (Caldeiro, P. Vizcarra, M. 2005).



Creatividad

“La creatividad es la habilidad de pensar en algo en una forma novedosa y poco usual y de idear soluciones únicas a los problemas” Guilford (1967, citado en Santrock, p. 156.)

La creatividad debe ser fomentada y respaldada considerando que no es una cualidad exclusiva de unos cuantos, por el contrario está latente en casi todas las personas, depende de sentimientos como la emoción, lo no racional, lo racional y lo intelectual, los cuales pueden enriquecerse metódicamente por medio del entrenamiento; normalmente las mejores ideas nacen en los momentos en que no se está concentrado pensando en una situación.

Aunque la mayoría de los estudiantes creativos son bastante inteligentes, no todo estudiante inteligente es creativo, esta aseveración es debida a que la mayoría considera que la creatividad y la inteligencia van de la mano.

Una meta indispensable de los proceso de enseñanza y aprendizaje es ayudar a que los estudiantes sean más creativos.

Los maestros implementan diferentes estrategias para ayudar a los niños a volverse más creativos, entre estas se incluyen la lluvia de ideas, propiciar ambientes y ofrecer materiales que estimulen la creatividad, no sobrecontrolar a los estudiantes, alentar a la motivación interna, alimentar el razonamiento flexible y juguetón, presentar a los alumnos como gente creativa y, sobre todo, ser para los estudiante un modelo viviente de la creatividad.

Durante las dinámicas que se realizaron en el taller, se respetaron en todo momento la creatividad de cada niño, sin corregirle sus faltas ortográficas o gramaticales, permitiendo que los estudiantes escribieran con más fluidez, libertad y espontaneidad, sin temor a que lo que estaban haciendo estuviera incorrecto.

A pesar de que los alumnos estaban acostumbrados a las clases tradicionales, donde el juego nunca estuvo presente, respondieron muy bien a esta estrategia metodológica para ellos novedosa, cuya orientación siempre fue hacia la construcción de conocimientos significativos.

Lo niños participaron, opinaron, rieron, jugaron, crearon, construyeron y generaron ideas que antes no lograban expresar a sus docentes y compañeros.

Evaluación

Un punto importante y que no podemos dejar a un lado es el de la evaluación; pero… ¿cómo evaluar un taller?, por medio de una simple frase: “para mi escribir es….”

La retroalimentación de los niños a esta frase fue muy variada, unos comentaron que les parecía aburrido, a otros les gustaba y a otros les daba pereza. Llama la atención que la mayoría de los niños completaron la frase con expresiones positivas.

Al ejecutar un taller es importante considerar la participación y la identificación con el tema tratado, lo que conlleva estar realizando una evaluación constante de las reacciones de los participantes, reacciones valoradas en los niños de nuestro taller de manera cualitativa.

No es lo mismo elaborar un texto o un dibujo si se sabe que al final va a ser calificado; el niño y la niña tal vez no produzca con las mismas ganas si sabe que puede tener buena o mala nota; entonces puede que no realice lo que el quiera, sino lo que el docente quiere escuchar o ver.

Bajo esta consideración cambiar la rutina de los métodos de enseñanza – aprendizaje que normalmente son ejecutados en el aula, favorecerá no solo al docente en su labor como tal, sino que definitivamente al niño que influenciado por un ambiente más lúdico e integral, crecerá cada día más no como un ser autómata, sino como una persona original, asertiva, capaz, eficaz y talentosa, conocedora de sus propias limitaciones y alcances, sin temor a la crítica sino extrayendo de cada aprendizaje la “sustancia” que le ayude a “ser”.

En el taller realizado, uno de nuestros intereses principales era el lograr que los alumnos se divirtieran sin pensar que la escritura era aburrida; a nuestro parecer se logró; los estudiantes notaron que “de la escritura se puede hacer de algo diferente”; el dejar que ellos expresaran sus ideas fue un factor determinante para el éxito de dicho taller; la experiencia fue inigualable, y de gran provecho para nuestra formación como docentes; es por ello que consideramos los talleres de escritura una formula eficaz ante la rutina del aula.

Jekyzz dijo...

Estudiantes :
Sharon Mora A53681
Jessica Mora A53720
Alexander Ortiz A33819
María Eugenia Torres A65727

Los desempeños de comprensión en la educación primaria: herramienta didáctica docente para fomentar procesos de aprendizaje significativos.


En la actualidad gracias a la incidencia de factores como las nuevas tecnologías de la comunicación y la información; la rapidez de los medios de comunicación, para trasmitir noticias de cualquier parte del globo terráqueo en cuestión de minutos y el Internet, como una ventana para mirar a cualquier parte del mundo, son herramientas que de alguna forma han modificado todos los aspectos del diario vivir del ser humano.
El ámbito educativo no escapa de esta realidad, cada día son más los niños que tienen acceso a la información. Conocimiento que adquieren por la interacción diaria con sus padres, la televisión, medios escritos o el Internet.
Desde que el niño entra a primer grado arrastra todo un babage cultural de su contexto, todo un conocimiento muy rico en muchos campos que de alguna manera le propician apropiarse de nuevos conocimientos con mayor rapidez.
El niño por naturaleza desde el momento que entra en procesos de socialización, esta capacitado para consumir todas aquellas experiencias nuevas que en su vida se atraviesen; es decir; el niño no es una hoja en blanco a la cual hay que escribirle o un recipiente vacío que hay que rellenar; así lo demuestran muchos estudios realizados a lo largo del tiempo.
Pero alguna vez nos hemos preguntado, ¿Cuántos docentes aprovechan el conocimiento que traen o arrastran sus estudiantes para propiciar procesos de desempeño de comprensión significativos?, ¿cuántos docentes utilizan las experiencias previas del estudiantes para originar conocimiento más rico y duradero?, ¿Cuántos docentes aprovechan los desempeños de comprensión para fortalecer el proceso de enseñanza - aprendizaje y salir del esquema tradicional de educación?
Probablemente si censamos en Costa Rica, las respuestas a las preguntas anteriormente citadas; no obtendríamos resultados muy motivantes porque son más los docentes que piensan que es en el salón de clases, donde los niños empiezan a formarse para la vida. Son muchos los maestros que realizan su labor profesional, pensando que los niños en el aula están entendiendo los contenidos las diversas materias a la perfección, por que los niños reaccionan de alguna forma a lo que se les presenta.
Pero en realidad, cuánto de ese aprendizaje se habrá convertido en aprendizaje significativo para el estudiante, porque el hecho que un estudiante saque buenas notas o que evidencie una determinada conducta, no significa que esté asimilando todo lo que aprende. Es probable que el conocimiento que adquiere lo olvide en cuestión de semanas, meses o años; porque no fue nada significativo para él.


Bajo esta perspectiva, ¿cuándo un aprendizaje se vuelve significativo para el niño?, ¿qué debo hacer como docente para promocionar en mis estudiantes los desempeños de comprensión? Y ¿como encaminar el proceso en el aula?
Sin duda alguna las respuestas a las interrogantes planteadas no tienen una única solución, en la cabeza de cada docente y en la iniciativa que posea como profesional, se encuentra cada uno de los pasos para innovar en el salón de clases.
De cada docente, depende implementar técnicas que permitan medir de algún modo el potencial previo de cada niño, y también es de la iniciativa del docente la que permite, poder encontrar actividades que fomenten procesos de aprendizaje duraderos y con significado para los niños.
Porque realmente de esto se trata el proceso educativo de poder darle al estudiante herramientas que le permitan defenderse de la sociedad donde vive. Los desempeños de comprensión son una forma de capacitar al individuo como futuro ciudadano, es por medio de idear actividades que exijan a los estudiantes usar sus conocimientos previos de maneras nuevas o en situaciones diferentes para construir la comprensión del tema que se esta desempeñando.
El éxito que tenga un joven para hacerle frente a lo sociedad donde vive, va a depender definitivamente de su sistema educativo, su escuela y su docente, el cual lo preparo para ello.
El docente aunque cuenta con miles de recursos para mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje, los desempeños de comprensión son una forma eficaz para construir procesos de comprensión con significado y trayectoria, del docente depende como sacar provecho a esta arma.


Si el sistema educativo es un agente que propicia el cambio social en los niños, el docente es el elemento clave para que cada niño tome conciencia de todo lo que a su alrededor gira. Del docente y su labor profesional depende todo el entramado social y epistemológico que adquiera a lo largo de su vida. Es la escuela la base para que el sujeto sea alguien en la sociedad.
Es la delicadeza con la que se planea cada actividad, la convivencia diaria con el estudiante y la sistematización diaria de experiencias la que alimenta el proceso.
Sistematizar es la clave para que otros docentes puedan manejar y conocer técnicas que le ayuden en su labor como profesional. Como ejemplo ilustrativo de lo que explicamos, les planteamos un ejemplo con fines de ilustración.
A manera de experiencia como estudiantes de la carrera de Educación Primaria de la Universidad de Costa Rica; se nos ocurrió evaluar los desempeños de comprensión en los estudiantes de una escuela unidocente en riesgo social, llamada Las Luisas de la Provincia de San José.
Como primer paso, antes de diseñar la metodología adecuada para trabajar con los niños de la institución se realizaron observaciones participantes en el aula, con el objetivo de conocer por nosotros mismos a todos los niños de la institución y realizar un diagnóstico de lo que generalmente sabían.
Una vez que se conoció a los estudiantes, se escogió una determinada materia para desarrollar los procesos de desempeños de comprensión. El diagnóstico, permitió conocer que los alumnos tenían buenas bases en el área de español pero que no se estaban aprovechando como era debido en el aula, entonces en el momento nos dijimos manos a la obra.
Para entrar, ya en lo que es propiamente el trabajo de campo, se idearon una serie de actividades referentes a la creación de escritura autentica, fomento de la escucha y la expresión oral en el área de español. Estas actividades se idearon con el fin de reforzar el conocimiento que poseían los niños y utilizarlo de manera que las actividades permitieran a los sujetos construir procesos de aprendizaje más ricos y significativos.
El realizar un taller para trabajar los desempeños de comprensión en el área de español, permitió que los estudiantes crear conocimiento de una forma lúdica, donde la participación del estudiante es el único requisito para que cada técnica empleada adquiriera algún sentido en la construcción del estudiante. (Rodari, 2003)
Durante el desarrollo de cada actividad del taller los estudiantes tenían oportunidad de pensar, cuestionar y analizar las diversas situaciones que se les presentaba. Se evidenció que en un principio los estudiantes no querían someterse a las actividades plantadas por los organizadores, porque pensaban que iban a venir a hacer lo mismo que hacían todos los días en el salón de clases cuando trabajaban el área de español.
Las técnicas empleadas para trabajar el tema de los desempeños de comprensión en las áreas de la materia de español permitían no solo propiciar nuevo aprendizaje, sino que en el transcurso de cada actividad los niños construían vínculos con otras áreas académicas. Se observo que era un recurso riquísimo para trabajar ejes como valores y hacer una transversalidad rica de temas, que en un principio no contemplamos cuando hicimos las observaciones.
Lo que se pudo rescatar con las actividades, fue además de propiciar procesos de escritura auténticos, fomentar la escucha y la expresión oral, fue relacionar todo con los valores humanos a raíz de un problema viejo que prevalecía en el salón de clases. Este problema consistía en el enfrentamiento constante de dos niños, a raíz de juegos y participación este problema de alguna forma quedo superado.
Los talleres son una forma de generar aprendizaje colectivo e individual significativo, son una forma de trabajar los desempeños de comprensión y que tienen una utilidad mayor para el objetivo que se quiere alcanzar.


Los niños por naturaleza tienen una reacción ya sea positiva o negativa de la forma en que una materia se les presenta, pero que mejor que llamar su atención planeando actividades donde el niño pueda ser el protagonista de lo que ofrece.
Independientemente del tema que se trabaje los desempeños de comprensión constituyen herramientas para abordar diversas materias. En el caso de la expresión escrita, el docente debe proponer al niño actividades que le permitan construir su propio texto para que el proceso adquiera mayor valor, el docente debe acompañar de la mano al estudiante para que sea este quien construya su aprendizaje.
El que un niño construya conocimiento no debe verse como algo que empieza de en la mañana y termina en la noche; es decir, como algo rápido. El que un niño construya su propio aprendizaje, es todo un proceso que se forma poco a poco.
Para ello el docente, debe enseñar al niño para que vea todo lo que hace como un reto y un juego a la vez. Propiciar espacios donde el niño construya textos propios partiendo de lo que sabe, de sus gustos, de sus programas favoritos, entre otros (Inostroza, 2002)
Cada actividad sirva como un proceso para la asimilación de conocimiento y visto como unidades conjuntas. Es decir, las actividades se prestaban para complementar una de otra como un proceso conjunto en las que se pueden unir muchas disciplinas para enseñar muchas materias. Esta forma de enseñar estos procesos como temas significativos, va a depender que el niño adquiera herramientas y recursos de comprensión que mejoran su nivel de entendimiento en todas las demás materias que recibe; y que le servirán en su desempeño cognitivo
En el caso de español se puede enseñar o evaluar muchos contenidos con actividades que involucren crear, producir, manifestar, entre otros; donde involucre técnicas que lleven al estudiante a involucrarse con el proceso y salir de las prácticas que ofrecen los libros que en muchos casos no están enseñando nada al individuo, más que memorizar y seguir secuencias sin lógica.
Que un docente este en una constante construcción y aplicación de talleres, le permite adquirir experiencia para estarse actualizando constantemente en nuevas dinámicas, técnicas, etc. que le ayudaran a auto construir en el niño aprendizaje mas rico y duradero. Además, lo sumerge a realidades para superar algún problema que tenga en una materia (cambia las perspectivas del las cosas).

Bibliografía.

Camps, Victoria (1994): “Los valores de la educación”. Grupo Anaya S.A., Madrid, cap. V, p. 78.

Gallardo, A (2006). “La lectura de textos literarios en el colegio ¿porqué no leen los estudiantes?”. Revista electrónica de Educación. Edición 30(1), 157-172. Universidad de Costa Rica. Tomado de:
http://www.latindex.ucr.ac.cr/revistas/edu30-1/09-gallardo.pdf

Méndez, S (2006). “COMPRENSIÓN LECTORA Y TEXTOS LITERARIOS: UNA PROPUESTA PSICOPEDAGÓGICA”. Revista Educación. Edición 30(1), 141-155. Universidad de Costa Rica. Tomado de:
http://www.latindex.ucr.ac.cr/revistas/edu30-1/08-mendez.pdf

Stone, Martha. (1997). “La enseñanza para la comprensión” Taurus, Madrid.

Savater, F (1997). “El valor de educar”. Barcelona: Ariel; Barcelona.

Van Dijk, Teun & Kintsch, W. (2003) “Strategies of discourse comprehension” Academia Press, New York.

Solé, Maira (2007).”CONSIDERACIONES DIDÁCTICAS PARA LA APLICACIÓN DE ESTRATEGIAS DE LECTURA Y ESCRITURA”. Revista Electrónica publicada por el
Instituto de Investigación en Educación. Universidad de Costa Rica. Tomado de:
http://www.latindex.ucr.ac.cr/aie-2007-3/05-estrategias.pdf

Ugalde, E y Muñoz, K (2006). Una estrategia de animación a la lectura para cada día.

Lecturas del Curso de Expresión Escrita 2 como: La comprensión lectora, capítulo 4.

Hei dijo...

Universidad de Costa Rica
Facultad de Educación
Expresión Escrita en la Educación Primaria
Prof.: Olga Solano



Artículo:
“Promoviendo la motivación
hacia la producción escrita
de una manera creativa”


Estudiantes:
Laura Pérez Barquero
Heisel Zúñiga Valverde


Es común observar en nuestros salones de clase una tendencia tradicional hacia la escritura, como se describe el Marco teórico para la corrección-Reparar la escritura (Cassany, Daniel 1993) basada en los roles predeterminados que el mismo sistema educativo, a través de los años, ha impuesto tanto en docentes como en estudiantes. Bajo esta concepción, el educador se vuelve autor y corrector de los escritos de sus estudiantes, para quienes pierde sentido el proceso de construcción de los mismos, quienes se enfocan únicamente en el producto final, ya que prevalece una preocupación por un escrito que llene las expectativas del docente, y no por satisfacer sus propios intereses y creatividad. Aunado a esto y evidenciado en las prácticas diarias de aula, la corrección que lleva a cabo el docente va orientada casi en su totalidad a la ortografía y caligrafía, restándole importancia al proceso que conlleva la escritura, donde se ven involucrados aspectos importantes como la interacción, la creatividad, la motivación, la inferencia de conocimientos, entre otros.

Lamentablemente, debido a este sistema tradicional, se pierde en el estudiante ese sentimiento innato de motivación hacia procesos de escritura, lectura, escucha y expresión oral, es decir, en el momento que el estudiante ingresa al sistema educativo, va perdiendo poco a poco estas cualidades como consecuencia de un sistema que busca homogenizar a los individuos y su comportamiento social, provocando esto que se deje de lado tanto las necesidades como las habilidades que caracterizan a cada individuo.

Todo lo mencionado anteriormente, es la causa de la desmotivación y de la falta de interés que actualmente prevalece en la mayoría de estudiantes hacia lo que es la escritura, por lo que se manifiesta una actitud negativa que les hace ver este proceso como algo aislado de su vida diaria, considerándolo algo aburrido, tedioso y una obligación impuesta por el docente, es decir, no hay un disfrute, ni un aprendizaje significativo por medio de la escritura. Por lo que es necesario que el docente como agente de cambio en el aula, logre implementar una metodología distinta que cambie la actitud mencionada en sus estudiantes.

Con el fin de iniciar dicho cambio de actitud, así como evidenciar las mejoras en la escritura a través de una metodología adecuada que motive al estudiante; se realizó el taller de escritura creativa llevado a cabo en la Escuela Dante Alighieri, con un grupo de tercer grado, conformado por treinta y un estudiantes. En el mismo se desarrollaron tres sesiones distintas, donde por medio de diversas actividades lúdicas y dinámicas innovadoras, se buscó fomentar la motivación y creatividad de los estudiantes, haciendo énfasis de manera indirecta, con cada una de ellas, en el proceso de elaboración textual. Es decir, durante este proceso, se fortaleció en el grupo de participantes, la creación textual, desde los aspectos más pequeños, hasta los más elaborados que involucran a esta, sin que percibieran cada paso, como el proceso de escritura tal cual.

El taller de escritura creativa, busca por medio de un planteamiento basado en estrategias que salgan de lo tradicional, permitir que los niños y niñas, den rienda suelta a su imaginación y creatividad, construyendo escritos que dejen a la vista el potencial, características e intereses del estudiante.

Actividades lúdicas, la música, así como permitir que el estudiante escriba de manera libre, sin anticiparle esta actividad como una tarea asignada y estructurada, donde deben cumplirse normas y aspectos conforme a las expectativas del docente; permiten que el estudiante vea desde otra perspectiva la creación de textos, y no por el contrario, que se provoque la inexistencia de una motivación especial que impulse hacia la creación de textos.

En dicho taller, los niños y niñas, tuvieron la oportunidad de llevar a cabo actividades que les permitieron vivenciar junto con sus compañeros, diversas creaciones, situaciones, anécdotas y características propias, además de poner en práctica distintas habilidades para la presentación de las mismas. En una primera sesión, se buscó llevar a los estudiantes al auto conocimiento, por medio de actividades que involucraron tanto la escritura, el dibujo y la expresión oral. Se da así inicio a un proceso de escritura en forma ascendente, ya que los estudiantes escribieron en esta ocasión algo que podría pensarse como mínimo para su nivel, pero sin duda, al tratarse de un taller para promover una motivación en el proceso de expresión escrita, resulta una parte muy importante del trabajo y desempeño logrado por los estudiantes, gracias a una actitud totalmente distinta en comparación con una clase común de escritura.

En la segunda sesión del taller, se realizaron actividades basadas en juegos tradicionales. Con estas los estudiantes lograron junto con familiares y conocidos, recopilar y anotar algunos de los juegos con que se divertían más amenamente los niños y niñas hace varios años, incluso pudieron practicar algunos de ellos. Hubo espacio para que comunicaran a sus compañeros información referida a los juegos encontrados y en otra parte de la sesión, se logró que construyeran mediante trabajo de grupo, sus propios juegos, con la ayuda de diferentes materiales proporcionados. Lo que se busca es crear interés en la escritura por medio de temas que resulten de atractivos o llamativos para los estudiantes, donde estos puedan encontrar tanto diversión como aprendizaje significativo.

A pesar de haber sido un taller muy pequeño, se aprovecha el entusiasmo y expectativas del grupo, alcanzando así observar muchos de los resultados deseados y esperados. De esta manera, en la tercera sesión, se trabajó con base en El Cuento, para lo cual se realizaron algunas dinámicas que lograran la motivación en los niños y niñas para conseguir que ellos sacaran a flote su creatividad y demostraran sus destrezas como escritores. Fue posible dándoles herramientas como también la libertad para que crearan su propio cuento. Este podía partir de cualquier interés que hubiera en el estudiante, con la ayuda de un personaje entregado, así como que pudieran integrarse así mismos en dicho cuento. Pese a esto, siempre se observa la preocupación del estudiante al no dársele por completo las indicaciones una a una para desarrollar su escrito, esto debido a la forma indebida en que se trabaja la escritura, sistema establecido en el que ya la mayoría de estudiantes se ve completamente inmerso.

Este proceso de tres sesiones, que conformaron el taller mencionado, deja en evidencia una vez más que esos pequeños que tenemos en nuestras aulas son grandes autores, y que por su parte, el docente puede hacer uso de tan valioso recurso con el que cuentan los pequeños, para fortalecer muchas de las áreas de aprendizaje, no sólo de la escritura como tal, sino de otras en las cuales el estudiante presenta debilidad, o que el educador debe implementar como parte del currículo en la educación primaria. Para esto debe tener muy presente que el estudiante tiene mucho que dar y no solamente está en la escuela para recibir, inclusive puede ser una gran herramienta para la corrección de sus mismos escritos, ya que el maestro puede hacer uso de recursos como la auto evaluación o la coevaluación en la revisión de los escritos, y de esta manera fortalecer el conocimiento de todos en la clase y no creer que como docente, es el único con la obligación no sólo de corregir, sino también de decir qué se escribe y de qué modo se hace esta escritura, provocando esto que se lleve a cabo una metodología en el aula de la manera menos adecuada.

Es necesario que el educador en esa intención por salir de un sistema tradicional, donde solo se acortan las potencialidades del alumnado y se recargan las tareas del docente; permita a sus estudiantes ser capaces de integrarse como parte importante en su propia evaluación y la de otros compañeros, dando una responsabilidad significativa al estudiante, que a la ves le permitirá desarrollarse críticamente.

Es notable, a partir del taller, como adquiere importancia una actividad o trabajo para el niño, al saber que tendrá participación en la revisión o corrección de sus trabajos en el aula. Fue así el caso de realizar cuentos dentro donde se dio oportunidad a cada estudiante de realizar la evaluación tanto ortográfica, de forma, cualitativa…del texto escrito por otro compañero. El estudiante toma una actitud muy motivadora hacia la escritura buscando realizar un trabajo agradable que podrá leer uno de sus compañeros. Por otra parte, al ser siempre el docente esa figura que se encarga de la revisión y corrección de trabajos, tareas…y en este caso se le da esta asignación a los estudiantes, estos se sienten en un plano importante realizando una labor que aparentemente siempre corresponde al educador solamente.

Permitir al estudiante que sea participante relevante en la corrección, hace que el mismo tome responsabilidad tanto en su propio trabajo como en el de los demás, al sentirse en ese cargo importante de recomendar o corregir lo que sea necesario en el cuento (en este caso). De esta manera, el estudiante por sí solo, va encontrando la relevancia de corregir, así como sus conocimientos para escribir correctamente van desarrollándose de una forma intuitiva.

Pude observarse como algunos estudiantes son muy minuciosos y detallistas en este proceso de evaluación, a pesar de ser una de las primeras ocasiones donde la llevan a cabo. Otros estudiantes se muestran más superficiales en las correcciones que realizan a sus compañeros, sin embargo, se logra que todo el grupo se interese tanto en llevar a cabo un escrito lo más claro posible a partir de sus intereses, así como se impulsa un ambiente ameno de trabajo donde se les toma en cuenta para la evaluación, aspecto que sin duda les hace sentirse parte verdadera y significativa en el desarrollo de la actividad.

Algo importante también, es el hecho de no referir la corrección a la ortografía y la caligrafía solamente, como erróneamente se ha dado. Por supuesto que para llevar este proceso de la manera más adecuada, se requerirá que el grupo de estudiantes pueda internarse poco a poco, hasta inferir por sí solos, preferiblemente, la importancia de una utilización adecuada de las reglas y normas caligráficas, con el fin de que los textos o mensajes que realicen, comuniquen lo que cada estudiante desea expresar.

Finalmente, para lograr que los estudiantes realicen textos de la manera correcta, así como que valoren y aprendan en verdad lo importante y útil de transmitir un mensaje escrito, no basta con la corrección del docente para que, ya que en muchas ocasiones, las correcciones que se hacen en los escritos, no significan nada para el estudiante, solo les desmotiva ver una serie de tachones y marcas sin sentido, las cuales “…son una fuente de frustración y desaliento” (Cassany, Daniel, 1993). Por otra parte, se ha desarrollado el tema de la gramática (Oviedo, Tito, 2002) como un área completamente memorística que en muchas ocasiones el mismo docente no comprende las aplicaciones de ciertas normas o reglas que trata de que sus estudiantes aprendan, por lo que se crea en estos un sentimiento de confusión y más desprecio hacia la escritura.

Aquí la importancia de trabajar de manera lineal con el estudiante. Él junto con el docente, deben determinar en conjunto una forma para evaluar y trabajar en el aula. No puede haber una decisión imperante del educador sobre las decisiones de trabajo en el aula, sino que tanto estudiante como docente, pueden y deben disfrutar del desarrollo de actividades y disposiciones dentro del trabajo de aula.

Por todo esto se debe buscar la manera adecuada para impulsar en nuestros centros educativos, el desarrollo de talleres de escritura que permitan implementar una metodología distinta que permita ver cambios reales en la perspectiva hacia la escritura que tienen tanto docentes como estudiantes. De este modo, “con la metodología propuesta se aspira a lograr que el aprendizaje resulte atractivo, imbuido de espíritu de juego y de creatividad, para formar lectores críticos y competentes en cuanto a la lectura y a la escritura” (Salaberry, Hugo, 2003)


Bibliografía

Bello, Andres. (1989). Enseñanza de la ortografía, la puntuación, la gramática, la copia, el dictado, la reproducción y la paráfrasis” Tomado de: La escritura creativa y formal. Chile.

Cassany, Daniel. (1993). Reparar la escritura. Didáctica de la corrección de los escritos. Barcelona: Graó.

Salaberry, Hugo. (2003). El taller de producción escrita en el aula. El otro lado del aula. Año 2 / N° 19octubre 2003.

Oviedo, Tito. (2002). Enseñanza de la gramática del español. Lenguaje Nº 29-30.

tefi dijo...

Grupo:
Gina Gómez
Vivian Mora
Stephannie Salazar
Laura Vargas

“PROFE, ¿DE CUÁNTAS PALABRAS?”

Cada día, en nuestras aulas, esta expresión se escucha con más frecuencia; alumnos que piensan que escribir es llenar un determinado espacio y profesoras que creen que cantidad es sinónimos de calidad. Con estas mentalidades, ¿cómo la escritura no se va a volver un proceso cansado y aburrido para todos? Como lo menciona (Castellón, 1995) no se trata tanto de enseñar procedimientos y técnicas, sino fundamentalmente de cambiar la concepción que los estudiantes tienen sobre la escritura y los procesos de composición mejorando en la construcción de ideas más elaboradas que permitan poner en marcha procesos de composición complejos que, finalmente, van a mejorar la calidad de la escritura.
Es por esta razón que se decide abordar esta temática, con el fin de cambiar nuestra mentalidad, al hacer una comparación entre la teoría y la práctica en el taller de escritura, pero primero entendamos qué es la escritura y sus beneficios dentro de la educación.


La escritura
La escritura se puede definir de muchas formas, una de las principales es que la escritura puede
representar ideas por medio de signos y más especialmente la lengua hablada por medio de letras"; "figurar el pensamiento por medio de signos convencionales"; "la escritura es la pintura de la voz" como una forma de expresión y representación prescrita por medio de signos y códigos que sirven para facilitar, y mejorar la comunicación. Este varía según al grupo social donde se practica, además va ligado juntamente con el lenguaje pertinente, por medio de la diversidad en cuanto al uso de las materiales naturales y artificiales. (Tintaya, 2004).
Cabe mencionar que la escritura dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje, trae grandes beneficios para los estudiantes como por ejemplo, sirve como instrumento para que los estudiantes puedan interrelacionarse, expresarse y opinar sobre diferentes aspectos de la vida cotidiana, así como para comunicar una necesidad personal, sentimientos, emociones etc.
Ahora, para ayudar a los estudiantes a generar ideas, el ambiente del aula debe ser adecuado para que así se pueda fomentar la creatividad e imaginación en la producción escrita, para lograr esto, se debe de tomar en cuenta los siguientes aspectos que van sumamente relacionados con la lectura, según Cortés, 1997:
a. las estrategias didácticas de animación a la lectura.
b. La estructuración del aula de forma que acerque diferentes textos y materiales a los alumnos y maestros, donde se incluyan periódicos, revistas, hojas de reciclaje, hojas limpias, tijeras, etc.
c. La lectura por parte del profesor, que permita la observación y percepción por parte del alumno de cómo se realiza una lectura amena y emotiva.



Experiencias de aprendizaje en torno al taller de escritura creativa.
La escritura es parte importante del proceso de desarrollo cognitivo de cada niño, a través de la escritura podemos expresarnos, informar a otros, etc, además, puede ser un proceso divertido y ameno.
Cuando se elabora un planeamiento con objetivos bien formulados y con un camino establecido a seguir, la escritura se puede aplicar de una forma en que llame el interés del estudiante.
¿Qué queremos decir con esto?, que muchas docentes creen que la escritura es un proceso aislado y que solo se puede impartir en el área de Español, sin embargo, la escritura se puede aplicar en todos los ámbitos del currículo educativo.

¿Cómo se logra esto?
Existen actividades lúdicas, las cuales, a través de juegos o técnicas didácticas, los alumnos escriben y a la misma vez, se divierten, ahora, no se trata de caer en el activismo, se trata de que esas actividades lúdicas respondan de forma efectiva a los objetivos planteados; lógicamente, estos objetivos tratan de desarrollar en el niño, el hábito de la escritura y a la vez, la adquisición de los conocimientos de cada materia.
Debemos darle mucha importancia a aquellas actividades de enseñanza y aprendizaje que se desarrollan mientras se escribe y que, por lo tanto, están directamente vinculadas con la producción textual ya que influirán de gran manera a motivar a los niños a querer escribir, pero de una manera que no sea aburrida. Por este debemos cambiar la mentalidad y darnos cuenta si les estamos haciendo un daño a estos pequeños y se puede truncar el futuro de un posible gran escritor. (Monereo, 2001).
Lo dicho anteriormente se puede ver en el taller de escritura aplicado, donde mediante la aplicación de diversas técnicas se logró que los estudiantes formularan escritos y a la vez, jugaran, se divirtieran y tuvieran el espacio para expresarse. No hay que tenerle miedo a la palabra juego, ya que esta no es sinónimos de perder el tiempo, al contrario, a través del juego el niño aprende y también, favorece la actividad intelectual y psicomotriz del estudiante, además, el ambiente que se creó fue agradable, ya que los niños participaron activamente sin inhibiciones ante las estrategias aplicadas.

Cantidad o calidad
En la escuela tradicional se piensa que entre más interminable sea el trabajo, es mejor, ya que no importa los intereses ni el propósito comunicativo, lo que importa es la cantidad de palabras.
Con los cambios que se quieren introducir en este proceso, se pretende que el estudiante escriba de acuerdo a sus intereses, necesidades y propósitos, sin importar los aspectos externos de la escritura (que tan largo, ortografía, caligrafía, entre otros), esto, para no cortar la motivación del estudiante, ahora, no se trata de dejar de lado esos aspectos externos, sino que los mismos se irán corrigiendo durante el proceso de la escritura, en general, lo que trata es que el alumno se motive, genere ideas y escriba y para esto, no se puede dejar de lado el contexto sociocultural en el que se desenvuelven los estudiantes, es decir, todo lo que a los niños les sucede en la casa, en los recreos, los programas de televisión favoritos, lo que les sucedió el fin de semana, entre otros aspectos, son fuente primaria de motivación para los estudiantes, ya que son temas cercanos a ellos y que se pueden tomar como experiencias y conocimientos previos que ayudarán al estudiante a escribir.

Papel del profesor
El docente es el responsable de crear un ambiente apto para que el alumno escriba, es decir, darle acceso al estudiante para que a través de conocimientos previos y las actividades lúdicas que el profesor aplique, el estudiante tenga a su alcance un bagaje de ideas, las cuales le ayuden a construir su escrito de forma eficaz.
El docente no puede dejar de lado ni los intereses ni el contexto sociocultural en el que se desenvuelve el estudiante, ya que en estos elementos es donde están las raíces de las ideas de los alumnos para desarrollar su composición.

La escritura no es un castigo
Muchas docentes están acostumbradas a decir en clases, o ponen atención o escribimos, también se escucha con frecuencia, “que prefieren o poner atención o escribir”.
Todas estas expresiones deben por parte de los profesores, ya que es en estos pequeños errores en donde fomentamos en el niño, actitudes negativas hacia la escritura y NO debe ser así, ya que, como se ha visto con anterioridad, la escritura es un proceso importante que forma parte de la educación de todos los niños.
Si los mismos profesores ven la escritura como algo cansado y aburrido, los alumnos también lo sentirán así, ya que el docente es un vivo ejemplo para los estudiantes, si predicamos con buen ejemplo de manera que los niños vean las diversas actividades y satisfacciones que se logran a través de la lectura, ellos mismos lo van a percibir y puede ser en ese sentimiento en donde se fomente este importante hábito de la escritura.

Ahora sí, profe ¿de cuántas palabras?
No importa si un niño escribe 10 ó 300 palabras, lo que importa es que el niño ESCRIBA; que se fomente en el estudiante la costumbre de escribir diariamente, ya que como la escritura es un proceso, se adquiere con la práctica no de un día para otro.
Es mejor escribir poco pero con calidad y de forma productiva a que redacciones largas y sin ningún propósito, con esto, no le vamos a enseñar nada a nuestros estudiantes.
Empleemos técnicas, juguemos con los alumnos, elaboremos periódicos, cartas para los compañeros, padres o madres (o encargado del niño), escribamos nuestros propios superhéroes, narremos nuestras propias fábulas, en fin, una cantidad de herramientas que ayudarán al niño a sumergirse en un mundo de fantasía en el cual la escritura va a ser el medio en donde los demás podrán conocer el talento que muchos niños poseen para escribir.
La escritura no es una amenaza, ni es para castigar ni hacer la vida imposible a los niños, es para que aprendan, se desarrollen y adquieran actitudes y aptitudes que los ayudarán en un futuro.
Qué ¿cuántas palabras?, no importa, lo importante es practicar e ir mejorando la escritura.
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Referencias bibliográficas
Castellón, M. Estrategias para escribir pensando; cuadernos de pedagogía. 1995

Monereo, C. Investigación educativa: el aula lo que es del aula; cultura y educación. 2001

Tintaya, Juan Marcos (2004). Consultado el jueves 12 de junios del 2008. http://www.monografías.com/trabajos 16/ metodo- lecto- escritura/ metodo- lecto- escritura.shtml

Isabel dijo...

Muy intersante este trabajo